A. David 的个人资料Diario Web de David Garz...照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
|
5月28日 Los "remasterizados"Ahora se ha convertido en una moda encontrar colecciones completas de discos compactos con la leyenda "Remasterized" o "Remastered" (Remasterizados, pues). Ello no es nuevo, dado que desde mediados de la década de los años 90, la leyenda "Remasterized" ha estado permeando en los CD, con lo que se supone una nueva calidad de sonido y disfrute del contenido del disco.
Sin embargo, últimamente se ha vivido una explosión de CD "Remasterizados" que le llevan a los consumidores (yo entre ellos) a realizar nuevamente compras de algo que ya se había adquirido con anterioridad (en la mayor parte de los casos, pues). En lo que a mi corresponde, he adquirido ya en tres ocasiones 6 de los CD de uno de mis grupos favoritos, Magnum, otras dos ocasiones los CD de Iron Maiden, otras dos los de Kiss, algunos otros de Queen, y algunos otros más que han ido apareciendo en el mercado.
La pregunta que sale a la luz es, "¿vale la pena?". Mi respuesta corta, en la mayoría de los casos, es Sí. No obstante, ello dependerá del gusto que se tenga por el grupo musical en cuestion, o de la calidad de oído musical con que se cuente. En general, los CD "Remasterizados" tienen mejoras importantes en la calidad del sonido, donde las tonalidades se escuchan más profundas, los ruidos de fondo se reducen o eliminan, y el sonido se mejora.
No obstante, en otros casos el proceso de "remaster" sólo se centra en subir el volumen del CD para dar el efecto de "Remaster", aunque es posible que el sonido se distorsione tan sólo por vender la idea del famoso remasterizado.
Para comprender qué es el remasterizado, hay que ver qué es el master. El Master es la cinta o medio final que se utilizará para hacer copias para su venta o distribución de determinadas grabaciones. El master puede ser una copia simple, vil y llana de la cinta donde se hizo la grabación original, o una que pase por diversos pulimentos y técnicas de grabación para mejorar su calidad sonora. Por muchos años, los "master" se hicieron en cintas (aún hasta la fecha) analógicas que agregaban ruidos y problemas de azimut entre otros detalles que reducían la calidad sonora de las grabaciones.
Sin embargo, la fidelidad de los medios y reproductores de los años ochenta y anteriores no exigía procesos detenidos de "masterización", por lo que la calidad del sonido no era tan exigente. Con la aparición de los medios digitales a finales de la década de los años setenta, la exigencia por la calidad del sonido fue aumentando al tiempo que los medios digitales se fueron extendiendo.
Técnicamente, cualquier CD es una "remasterización" de las grabaciones originales, en el sentido estricto de la palabra (es decir, obtener un medio para hacer la venta o distribución de una grabación). No obstante, en muchos casos, semejante remasterización no traía consigo más mejora que aprovechar las capacidades digitales de un CD y, con ello, aumentar la posibilidad de un mayor volumen en las grabaciones, o la reducción intrínseca de ruidos y defectos provenientes de los medios analógicos.
Sin embargo, conforme avanzan los tiempos, se ha sobrevenido un cambio conceptual en la forma en que una grabación debe sonar en un medio digital. Ello, para quienes somos audiófilos, tiene un profundo impacto en el disfrute de grabaciones de las primeras camadas de CD que inundaron al mercado y que se forman en las colecciones de la mayor cantidad de personas en la actualidad (incluyéndome).
Así, la desvirtualización de la palabra "remasterizado" ha traído una oleada de CD de la vieja guardia donde la finalidad es volver a vender (y, por ende, forzar a volver a comprar) CD que ya habían hecho su aparición previamente (en algunos casos con el gancho de material agregado para inducir aún más a la recompra). La desvirtualización se refiere a ofrecer material que ya de antemano estaba remasterizado, pero que, en realidad, se refiere a un proceso de reajuste y reingeniería (en algunos casos) del sonido para obtener una calidad más cercana a las exigencias sónicas de nuestros días.
En fin, la adquisición de música remasterizada será responsabilidad de cada quién, y de acuerdo con la exigencia auditiva de cada persona. En mi caso, tengo oídos muy exigentes (sigo sin saber por qué dicen "Oídos de tísico", cuando un tísico es una persona con tisis, lo cual refiere a una patología degradante) y sí me he dado a la tarea de revestir mi colección musical con nuevas versiones "remasterizadas" de discos que considero favoritos. En algunos casos vale la pena, en otros fue un desperdicio de dinero.
Lo que sí puedo decir es que las versiones remasterizadas de los discos de Magnum, así como la de "A Night At The Opera" y "Greatest Hits" de Queen se llevan las palmas. ¡Es sorprendente el trabajo de reingeniería que puede lograrse con una grabación como la de "A Night At The Opera"! ¡Nos seguimos leyendo!
5月7日 Instrumentos de torturaDebido a que mi hija mayor está recibiendo un curso de turismo en su bachillerato, tuvo la tarea de dar una gira por el centro histórico de la Ciudad de México para anotar los servicios en general que se otorgan al turismo en esa concurrida área de la Ciudad. La primera idea que tuve fue abordar el famoso Turibús que, precisamente, realiza ese tipo de recorrido en poco menos de tres horas. Ya algo parecido habíamos hecho en la Heróica Ciudad de Puebla de los Ángeles. Así, iniciamos nuestro recorrido en el citado autobús a partir del Monumento a Benito Juárez, frente a la Alameda Central.
Luego de rodear al zócalo, entramos por la calle de Tacuba, y pasamos frente al Palacio de Minería, donde (a un costado) se encuentra la exposición de Instrumentos de Tortura y Pena Capital. A mi hija le llamó mucho la atención, así que nos invitó (a su hermano y a mi) a apearnos del Turibús para visitar semejante exposición.
En realidad, hay mucha gente (al menos la hubo cuando nosotros fuimos). Gran cantidad de grabados y, al menos, 85 piezas de tortura y pena capital europeas exhibidas allí (hasta la famosa "Doncella de Hierro", con lo que mi hijo comprendió, no sin cierto estupor, el nombre de un grupo de Rock que yo escucho: Iron Maiden).
Así, hubo varios grabados, fotos y explicaciones. Y estuvieron incluídas un montón de referencias y textos. Sin embargo, la exposición estaba decididamente incompleta. Y es que les faltaba un instrumento de tortura que se ha aplicado a una gran cantidad de personas, y muy especialmente a mi, incluso apenas un día antes: el equipo de fútbol Cruz Azul.
Es una verdadera tortura (casi maquiavélica) estar viendo al equipo de fútbol de mis amores año tras año entrando a la liguilla del fútbol mexicano y ser echado inmisericordemente en la primera ronda. Vamos, las últimas dos liguillas, de hecho, el Cruz Azul ha sido echado ¡Por el mismo equipo, cuyo entrenador es el mismo! ¡Y ya van 10 partidos de liguilla (5 liguillas, pues) en las que no podemos pasar de la primera ronda porque nomás no ganamos... ¡Abominable!
Ése es un verdadero instrumento de tortura, una tortura agónica que si bien no es física, sí es moral e igualmente espantosa. Es como estar en el Potro del tormento, con La Pera, en La Silla con Clavos, y el Quebrantacráneos al mismo tiempo. Una sensación como la copiosa gota de agua que cae sobre la cabeza y termina por hacer enloquecer al torturado... ¡Vaya! ¡Es hasta terrible sentirse seguidor de un equipo así!
En fin, que volvimos a abordar el Turibús, una vez que terminamos el recorrido por las instalaciones de la exposición, y a disfrutar del resto del paseo. En fin, seguro vendrá otra ocasión, otra tortura, y otra tensión. Masoquismo, que le llaman. |
|
|